AlterBarrio: Enfoque Periférico (ACA)

No necesitamos que se acerquen talentos del centro, lo que necesitamos en poner en valor nuestros propios talentos diversos” ‪#‎ALTERBARRIO‬

barrio2_2599

Hablando de AlterBarrio:

El trabajo desde esta metodología se plantea principalmente en los barrios en “dificultades y/o excluidos” o barrios “estancados”.

En estos barrios existe una visión negativa del mismo, una situación de inmovilismo cómodo, asentado en la queja continuada y en la no posibilidad de cambio, pero sobre todo una capacidad enorme de fagocitar cualquier proceso comunitario que en él se desarrolle, siendo posible que proyectos innovadores, en poco tiempo, entren en esa misma dinámica de llevarse a cabo, pero de no llegar a transformar o generar derivas de cambios.

Esta situación además se nutre tanto desde fuera, con una percepciones peyorativas que se repiten constantemente, hasta generar un estereotipo incorporado, paraliza la capacidad de desarrollo del barrio. Como desde dentro, con un imaginario colectivo y autopercepción negativa, retroalimentada continuamente entre la propia comunidad, que genera una situación de depresión colectiva y dificultad de movimiento.

A partir de esta situación se ha planteado la metodología Alterbarrio. Una metodología que plantea trabajar desde los procesos creativos, positivos, donde se haga hincapié en la dignidad y el derecho de desarrollo y en lo comunitario foco de acción y movimiento.

Esta metodología se asienta en un cambio de mirada sobre el territorio y su vecindad, colocándose en múltiples planos y cuyo fin es contrarrestar el barrio negativo e impulsar un barrio positivo. Donde la acción no se ejerce únicamente en paliar los problemas, sino en ir construyendo acciones y redes de relaciones alternativas que se abran a nuevas posibilidades y que se refuercen unas a otras. Un trabajo que se asienta en una dinámica de acción en red. Que busca además crear un identidad común creativa y diversa desde la consecución un un imaginario común y donde lo común es la base solida de una comunidad diversa y con potencialidad. Todo y de manera práctica, hasta conseguir que ese barrio positivo, poco a poco emerja con fuerza ante el “barrio negativo” y las fuerzas externas que le impiden el desarrollo.

Pero además se plantea como un espacio de poner en valor la riqueza de las periferias, los espacios creativos y diversos que se han generado en este tipo de barrios a lo largo de los años, tanto en las experiencias y prácticas culturales, como sociales y que han servido de ejemplo desde hace décadas, y donde en la actualidad, desde la sombra se siguen generando nuevas prácticas que posibilitan los cambios de los barrios, como de Madrid y el modelo de ciudad.

Claves de partida:

  • Habitar un territorio (barrio) recorrer, reconocerlo, vivirlo y darle vida colectiva.
  • Cambio de perspectiva de miradas para ampliar acciones. Lo móvil facilita nuevas soluciones.
  • Trabajar tanto lo tangible como lo intangible. La importancia de lo físico y lo imaginario. Y que ambos estén en buenas condiciones o se trabaje para ello.
  • Cuidar a las personas y los procesos: Frustraciones, prever la exclusión de los incluidos, diversidad.
  • Valor social que se pierde. Y se pierden referencias.
  • El Proceso y lo procesal. Necesidad de generar rupturas del techo de cristal.
  • Cambio imagen barrio. Apoyo en redes físicas y online. Sinergias creativas.
  • Protagonismo Vecinal. Proceso adaptable e inclusivo.
  • Barrio digno, común, orgullo y diverso.
  • Acompañar, abrir NO imponer. Cuidado de ritmos. Cuidado de exigencias: ni tanto, ni tan poco.
  • Agente de cambio: La Vecindad.
  • Cultura del diálogo. Apología de la diversidad y lo mestizo de donde puede salir cosas nuevas. Herramientas para facilitar diálogo y vocabulario y discursiones comunes.

Reflexiones para acompañar el proceso: Hablando de…

A partir de estas cuestiones se van a ir añadiendo reflexiones (Hablando de…) de cara a ir poniendo el cuidado y el acento en los detalles, porque al final, cuando se trabaja con la gente, es en esos pequeños detalles donde se diferencian procesos que parecen ser similares, y que incluso teniendo resultados visibles similares, la acción con y desde la comunidad ha sido diferente.

  1. Hablando de planteamientos
  2. Hablando de miradas
  3. Hablando de tangibles e intangibles
  4. Hablando de poner cuidados
  5. Hablando de personas
  6. Hablando de lo procesual

Se enlaza además las entradas al blog de reflexiones, noticias, documentos y herramientas que viniendo de otras personas se cree interesante incorporar de cara a la reflexión y construcción de AlterBarrio:

Reflexiones ACA (propias y compartidas): https://javisantosbueno.com/category/accion-comunitaria-apreciativa-aca/reflexiones-aca/

Por otro lado existen múltiples talleres de creatividad social, de autodiagnóticos que facilitan que salga muchos resultados de manera participada y acertada. La idea aquí es traducirlos de tal manera que la gente que no los conoce los pueda utilizar. Dejamos una serie de herramientas que creemos facilitadoras de cara a la construcción de debates colaborativos, horizontales y propositivos y organizar el proceso desde la llegada al territorio:

Herramientas talleres ACA: https://javisantosbueno.com/category/accion-comunitaria-apreciativa-aca/caja-herramientas-aca/

EXPLICACIÓN PARA CONSTRUIR LA METODOLOGÍA COLABORATIVA

La idea es abrir, desde el pensamiento comunitario y de la intervención social, un diálogo transmetodológico, que nos posibilite, desde las riquezas de cada cual, y desde un punto de partida descrito, terminar de generar una metodología de intervención para Barrios con dificultades y/o excluidos o Barrios estancados.

Se va a partir desde una base descrita a modo de esqueleto, desde una mirada apreciativa, desde un trabajo en positivo y desde la puesta en el centro de la comunidad de desarrollo.

Desde mi propia experiencia personal del trabajo en estos tipos de barrios, busco darle un sentido metodológico a las claves y acciones emprendidas, en ocasiones con resultados visibles, otras con resultados intuidos y otras con errores y recomposiciones a plantear. Dado que toda acción siempre ha sido realizado con otras personas, en red, he decidido apostar por seguir construyendo en red. La apuesta es poner en valor la acción cotidiana y desde ahí, llegar a una construcción colectiva de herramientas y discursos.

Por ello, se va a partir desde las cuestiones más prácticas, desde la experiencia vital y personal, desde procesos colectivos vivenciales y transformadores, desde las diferentes posibilidades y herramientas que permiten generar acciones donde la comunidad a través de su participación, se hace dueño de su futuro y comienza a cambiar el presente.

Y no hay mejor manera de asentar una metodología, que compartirla y esperar a que la gente devuelva sus visiones y críticas constructivas.

Hablando de tangibles e intangibles

índice

Por facilitar, vamos a entender por tangible todo aquello que podemos entender por cualquiera de nuestras sentidos sensitivos, que se puede percibir de manera precisa. Mientras que por intangible, aquello, que intuimos que no podemos ver ni tocar, pero sabemos que está ahí. Que forma parte de la vida del barrio y que si no lo tenemos en cuenta nos puede dar al traste con nuestro proceso.

La primera es fácil, aunque engaña. Los edificios, la gente, parques, calles, adornos… Estamos acostumbrados, sobre toda la población vidente, a observar todo y sacar conclusiones por la vista, en lo que a hacernos una idea del entorno se refiere. Con un poco de suerte usamos el oído para escuchar y aportar nuevas conclusiones. Eso si, de esta última, si no nos da el tiempo suficiente a reposar la información, sacaremos conclusiones cercanas a ideas que tenemos preconcebidas y acercaremos lo escuchado a una información que nuestro cerebro validará con facilidad.

Esto es simple, nuestro cuerpo actual de forma que intenta aplicar la mínima energía posible a cualquier acción de comprensión del entorno y somos nosotros quienes debemos forzarle a llegar más allá.

Tenemos pues que tener en cuenta toda la cuestión del barrio tangible, pues es sobre el que vamos a basar principalmente nuestra acción urbanística y medioambiental, sin embargo no hay que olvidar que nuestra acción se realiza sobre una comunidad.

Una comunidad, que en este caso sería el barrio, y que a su vez se divide en varios barrios, tiene diferentes sentimientos, percepciones, valores, formas de relacionarse, etc… Estas cuestiones, son bastante difíciles de visualizar para alguien externo a la comunidad, pero es básico tenerlas en cuenta a la hora de plantear nuestras acciones. No sólo en base a negativo. Sino gustos como puede ser que haya una zona que culturalmente sea de estar más en la calle, nos puede facilitar la rehabilitación y recuperación de un “espacio común muerto”.

Hablando de planteamientos

Image

El trabajo desde esta metodología se plantea principalmente en los barrios en “dificultades y/o excluidos” o barrios “estancados”. En estos barrio existe una visión negativa del mismo, una situación de inmovilismo cómodo, asentado en la queja continuada y en la no posibilidad de cambio, pero sobre todo una capacidad enorme de fagocitar cualquier proceso comunitario que en el se desarrolle, siendo posible que en poco tiempo, estos proyectos entre en esa misma dinámica.

Esta situación además se nutre tanto desde fuera, con una percepciones peyorativas que se repiten constantemente, hasta generar un estereotipo que paraliza la capacidad de desarrollo del barrio. Como desde dentro, con un imaginario colectivo y autopercepción negativa, retroalimentada continuamente entre la propia comunidad, que genera una situación de depresión colectiva.

Estas situaciones de depresión colectiva se observa en:

  • En lo individual: Una visión crítica y pesimista de todo lo que pasa. Con dificultad para ver un futuro positivo, lo que dificulta cualquier acción que motive un posible cambio, ya que se parte de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Esta dificultad al cambio, incluso impedimento o muralla, parte del miedo de salir de un espacio de confort, aunque este sea pernicioso.
  • En lo colectivo, existe un “Techo de cristal” en la visión de posibilidades de desarrollo del propio barrio, de sus expectativas, de sus sueños y visiones de futuro. Donde se es incapaz de ver, incluso soñar, más allá de dónde se lleva tiempo pensando y transmitiendo entre generaciones, que es el límite de lo posible.
  • Adaptación “realista” y perdida de fuerza de los agentes de desarrollo social: Entendemos por agentes de desarrollo social aquellas personas, proyectos, que por su acción tienen el fin de mejorar la vida de la comunidad, desde ámbitos educativos, asociativos, deportivos, culturales, etc… Se entiende por adaptación realista, los momentos donde se plantean los proyectos para que los objetivos puedan ser cumplidos por la comunidad receptora, en vez de impulsar a dicha comunidad a ir más allá. Esta situación implica que cada los logros que se consiguen son más débiles. Esto a su vez genera un proceso continuo de menos exigencias, con un resultado de menor cumplimiento, con la consiguiente nueva readaptación realista. Esta deriva influye directamente sobre la ilusión de los agentes y su capacidad de generar inputs positivos al barrio y acrecienta el “Techo de cristal” que recae sobre la comunidad.
  • Y esto nos lleva a la profecía autocumplida como base de desarrollo individual. Esta es aquella que dice que si a una persona le dices muchas veces que va a errar en algo, termina errando. Esto pasa se traslada en una grado mayor a los menores desde sus agentes educativos (educación, familia, proyectos…) En un contexto de donde todo lo que reciben son comportamientos y discursos negativos, es imprescindible romper esa dinámica por alguna de estas patas, y a ser posible por las 3, si queremos romper con el camino marcado de origen en la suma de los inputs negativos, el barrio deprimido, techo de cristal y estereotipos externos.

A partir de esta situación se ha planteado la metodología Alterbarrio. Una metodología que trabaje desde los procesos creativos, positivos, donde se haga incapié en la dignidad y el derecho de desarrollo y en lo comunitario foco de acción y movimiento. Esta metodología se plantea como forma de contrarestar el barrio negativo, e impulsar un barrio positivo. Donde la acción, no va directa a paliar o trabajar sobre los problemas, sino a ir construyendo un imaginario, acciones y redes de relaciones alternativas, proactivas que se refuercen unas a otras, en formato red, pero creando una imagen común, hasta conseguir que ese barrio en positivo, poco a poco se vaya “comiendo” el barrio negativo:

Para ello que que trabajar varias claves en cada una de las acciones:

  • IMAGEN BARRIO POSITIVA Y PROACTIVA: Supraidentidad de barrio activa e inclusiva. Una identidad compartida por encima de las identidades excluyentes. Trabajo a través de las redes sociales y la comunicación a pié de calle, la promoción de la cultura y el deporte. En general, apoyar y abrir canales que faciliten el desarrollo de actividades que partan desde el barrio que mejoren la autopercepción del barrio y de éste fuera de él.
    Reapropiacion del concepto marca-barrio y llenarlo de este tipo de contenidos.
  • REDES:
    • Asociativas:Trabajar los canales de relación entre las asociaciones intentando que su acción cotidiana, sin que generen grandes cambios, trabajen en un camino común. Reforzando a su vez la comunicación entre las asociaciones y proyectos, y la vecindad.
    • Vecinales: Impulso de las redes naturales de relación en el barrio, como elemento de promoción de las acciones. Trabajo en el discurso de lo cotidiano, que es donde se transmite el imaginario del barrio.
  • SINERGIAS CREATIVAS: Facilitar los recursos que posibiliten a las asociaciones ser un espacio que impulsen las iniciativas. Y conseguir crear canales conocidos por la vecindad, para que puedan dar a luz todos los procesos creativos, pero individuales existentes en el barrio. Y conseguir que su desarrollo tenga un impacto colectivo.
  • PROTAGONISMO VECINAL: Es necesario que la imagen pública del proceso sea del propio barrio, pues refuerza por una lado a nivel individual aquellos que son esa imagen, así como motiva a quienes tienen cerca o se sienten referenciados. Así como es un mecanismo de control continua a no generar un proceso controlado desde el ámbito técnico. Sin embargo, el prootagonismo debe ser disperso entre la comunidad. Es decir, que no se asienten en unos pocos y en sus acciones, sino que se genere una dinamica continuada de reconocimiento público hacia las acciones que refuerzan el proceso.
  • PROCESO ADAPTABLE E INCLUSIVO: Todoproceso tiene que conseguir asumir la diversidad en los tiempos y maneras de participación como una riqueza, que posibilite diferentes mecanismos donde la gente se sienta cómoda e importante desde su espacio de acción. Ya sea este temporal, continuado o invisible.
  • CULTURA DEL DIÁLOGO: Trabajar en paliar las dinámicas de conflicto y generar cultura de entendimiento, donde el poder de los sectores siga horizontalizado. Actuar desde la gestión y promoción de la diversidad, el desarrollo de la empatía comunitaria y buscar los equilibrios entre la comunidad, de manera que toda la población se sienta partícipe y reflejada, desde una clara apuesta por la riqueza y el protagonismo visible de la diversidad. (cultural, género, generacional…)

Por último y muy importante regeneración social de los barrios no es gentrificación. Al igual que las cadenas de fast food no es comida sana, pero la moda slow food, tampoco es la comida casera.

Hablando de miradas

Entendemos la mirada como el enfoque y el enfoque como aquello que nos hace situarnos de una manera determinada ante una cuestión y nos hace plantearnos unas acciones determinadas para variar esa situación.

Situarnos implica un situación que solemos, por costumbre, entender de manera inmóvil, al igual que la situación que queremos analizar. Es decir, miramos cuestiones, problemas, como si fueran fotos estáticas. Eso, de por sí, ya es en sí mismo un problema.

Vivimos en un mundo que varía constantemente. Donde si no conseguimos entender que los problemas y las cuestiones son multiposicionales, móviles y con una constante intromisión de influjos y devoluciones externas, no conseguiremos entender que realmente lo importante de la foto no es sólo aquello que queremos diseccionar, sino todo aquello que lo acompaña y que ejerce alguna fuerza sobre ello. Es decir, nos importa por un lado el contexto, todo lo que influye, pero sobre todo nos importa como el alrededor ve la cuestión, la observa, se posiciona ante ella y le devuelve fuerzas.

Por otro lado, otro de los problemas principales de entender la cuestión de manera fija, sobre todo desde nuestra parte, es que ante situaciones variables intentamos enfocar nuestra acción, nuestra fuerza desde un único lado. Que además en muchas ocasiones suele realizarse de manera frontal.

Es decir intentamos enfrentar los problemas de manera directa. Y si vemos que no funciona, como seguimos mirando desde ese mismo plano frontal, nos perdemos la cantidad de “espacios gruyer”* que podemos insuflar para intentar que la cuestión, su autopercepción, su forma de ser vista, su sustento pueda ir cambiando a partir de incorporar nuevas variables a la problematización y/o solución de la cuestión desde no sólo un punto de vista diferente, sino desde un espacio no frontal: puede ser desde una perspectiva circular, o mirando de manera horizontal o perpendicular.

¿Cómo podemos facilitar esto? Es una cuestión de imaginación y de ir trabajando una mirada abstracta. Es mucho más fácil si entendemos la foto como una imagen en 3D, donde además si hay suerte hemos conseguido captar el movimiento. Vamos, la típica imagen movida de la cámara de fotos, proyectada como un holograma. Acompañada luego por otra que si se pudiera ver normal, sobre todo para ver las caras de la gente, y su comunicación corporal.

Y por supuesto, una vez claro todo esto, hay un hecho práctico. Seguiremos funcionando en lógicas de ensayo-error. Testeo, le llaman ahora. Donde cualquier influjo o mirada externa que nos de otra visión, además nos facilitara el entendimiento de un problema complejo, sino que además nos planteara nuestra manera de posicionarnos ante él. Esto, si es entendido como una cuestión de mejora en el saber hacer, rebajando los “egos” al mínimo en pos del saber común y de búsqueda de una acción cada vez más correcta y un compartir y ampliar un conocimiento base, podrá funcionar de manera que nuestra acción no nos sirva únicamente a nuestro proyecto sino que pueda ser devuelto en manera de saber compartido. Que por otro lado es un ejercicio máximo de solidaridad y de profesionalidad, dado que mejoramos nuestra manera de hacer. Es importante recordar, que nuestras acciones, a pesar de manejarnos en ensayo-error, tienen influencia sobre las personas. Con lo cual, es importante saber lo que puede pasar antes de actuar con el mayor grado certidumbre posible, o al menos tener una gran capacidad de adaptabilidad en la incertidumbre.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

*Espacios gruyer: son los huecos que recorre el queso de lado a lado en diferentes corrientes. Lo que intentan significar, es que siempre hay grietas por donde poder insuflar a la cuestión en sí nuevas dinámicas, discursos, pero que si siempre miramos desde el lado de la corteza, no veremos ninguno de esos agujeros.

Hablando de tangibles e intangibles

índice

Por facilitar, vamos a entender por tangible todo aquello que podemos entender por cualquiera de nuestras sentidos sensitivos, que se puede percibir de manera precisa. Mientras que por intangible, aquello, que intuimos que no podemos ver ni tocar, pero sabemos que está ahí. Que forma parte de la vida del barrio y que si no lo tenemos en cuenta nos puede dar al traste con nuestro proceso.

La primera es fácil, aunque engaña. Los edificios, la gente, parques, calles, adornos… Estamos acostumbrados, sobre toda la población vidente, a observar todo y sacar conclusiones por la vista, en lo que a hacernos una idea del entorno se refiere. Con un poco de suerte usamos el oído para escuchar y aportar nuevas conclusiones. Eso si, de esta última, si no nos da el tiempo suficiente a reposar la información, sacaremos conclusiones cercanas a ideas que tenemos preconcebidas y acercaremos lo escuchado a una información que nuestro cerebro validará con facilidad.

Esto es simple, nuestro cuerpo actual de forma que intenta aplicar la mínima energía posible a cualquier acción de comprensión del entorno y somos nosotros quienes debemos forzarle a llegar más allá.

Tenemos pues que tener en cuenta toda la cuestión del barrio tangible, pues es sobre el que vamos a basar principalmente nuestra acción urbanística y medioambiental, sin embargo no hay que olvidar que nuestra acción se realiza sobre una comunidad.

Una comunidad, que en este caso sería el barrio, y que a su vez se divide en varios barrios, tiene diferentes sentimientos, percepciones, valores, formas de relacionarse, etc… Estas cuestiones, son bastante difíciles de visualizar para alguien externo a la comunidad, pero es básico tenerlas en cuenta a la hora de plantear nuestras acciones. No sólo en base a negativo. Sino gustos como puede ser que haya una zona que culturalmente sea de estar más en la calle, nos puede facilitar la rehabilitación y recuperación de un “espacio común muerto”.

Hablando de poner cuidados

Según la RAE, se entiende por CUIDAR.
(Del ant. coidar, y este del lat. cogitāre, pensar).
1. tr. Poner diligencia, atención y solicitud en la ejecución de algo.
2. tr. Asistir, guardar, conservar. Cuidar a un enfermo, la casa, la ropa. U. t. c. intr. Cuidar DE la hacienda, DE los niños.
3. tr. Discurrir, pensar.
4. prnl. Mirar por la propia salud, darse buena vida.
5. prnl. Vivir con advertencia respecto de algo. No se cuida DE la maledicencia.

  • Hacia las personas: Normalmente entendemos los cuidados como algo interno a la familias, a las relaciones parejiles, etc… Es sin embargo importante, rescatar parte de esto. Dado que estamos hablando de emprender un proceso donde las relaciones humanas van a ser la base de que sea un proceso donde se facilite el desarrollo, enmarcando las energías en el desarrollo los objetivos del mismo. O donde si las relaciones se dieran dificultosas, perder gente importante en el camino, o tener que gastar grandes esfuerzos en la mejora de las relaciones.

  • Dentro de esto es muy importante tener clara la red invisibles del relaciones, del tipo que son y jugar en los momentos decisivos, con movimientos compensatorios donde las partes tengan sensación de victoria compensada.

  • Por otro lado, es importante cuidar las frustraciones. Es importante que las personas que van a participar sepan hasta dónde va a llegar el proceso y su capacidad de incidencia sobre él.

  • Cuidado con la exclusión de los incluidos. Esto se refiere, a que en estos procesos donde intervenimos con personas. Nuestras acciones suelen ir dirigidas principalmente hacia la población en riesgo de exclusión o con dificultades. A pesar de la necesidad de estas acciones en ocasiones genera rechazo de otra tipo de población que la necesitamos dentro del proceso. O que en muchas ocasiones, dentro de entornos de exclusión son los más “normalizados” los que tienen una dificultad, o viven con una dificultad mayor, realizar una vida normal en su barrio.

  • Hacia el proceso: Cuidar el proceso es cuidar la acción común. Esto nos facilitar el entendimiento entre las partes que forman parte del proceso, los debates y los acuerdos. Porque al fin y al cabo, nos marca límites en el debate y las acciones (esto no quiere decir que sea un proceso cerrado, o de consensos cerrados inamovibles). Por otro lado, nos plantea que todas las acciones dispersas tengan un objetivo común. Lo cual nos mejora el impacto, pues en todas se trabajan cuestiones comunes.

Hablando de personas

Desde el punto de vista de que son personas quienes mueven el proceso, es interesante saber cuales son las relaciones, las motivaciones y resistencias del equipo impulsor. Y sobre todo, que todas anden dentro de un mismo proceso común. Donde esté por encima el proceso que las relaciones que se generen. Aquí es bueno generar una identidad de proceso que esté por encima. Es decir donde importe más un proceso del cual formamos parte, que nosotros mismos.

Por otro lado, o podemos entender al barrio como una “masa” de población, ya que esto nos dificultaría nuestra posibilidad de movolizar. Es mejor, a pesar de que sepamos que tenemos que trabajar con la comunidad entera, diseccionarla y vislumbrar los siguientes roles en el barrio: lideres, promotores, motivadores y conectores.

Por otro lado, son personas las que van a ser receptoras de las acciones del proceso. De aquí la importancia de los cuidados, de conocer los ritmos, y las formas de hacer. De tal manera que no forcemos y sientan invasión, ni nos quedemos cortos. Y una vez esto, tener mucho tacto con las cuestiones de los protagonismos, las importancias y trabajar desde un proceso nivelador. Muchas de estas personas serán representantes (formales o informales) de entidades o grupos humanos, y serán las que nos faciliten o nos dificulten el trabajo.

Hablando de lo procesual

Lo importante de cualquier acción comunitaria es tener claro que se va a alargar tanto en el tiempo como sea necesario para conseguir los logros buscados.

  • El proceso son los cimientos de las acciones y durante el mismo la idea es que pase de comenzar siendo las patas de una mesa a esos cimientos que aguantan una casa. Sobre todo porque toda acción sostenible en el tiempo, debe estar asentada en un cimentaje donde la ciudadanía del entorno sobre el que se actúa se haga con la sostenibilidad futura del proceso emprendido. Esto puede comenzar siendo un proceso dirigido para “ir soltando amarras” por parte del equipo técnico e ir formando a la comunidad para el sostenimiento de manera cada vez más independiente del mismo.

  • En muchas ocasiones entendemos el procesos como una serie de acciones continuadas que nos llevan a la consecución de un objetivo. Hasta aquí bien, pero el problema lo tenemos, que al final entendemos acciones de manera reduccionista y nos quedamos en actividades o acciones concretas sin un hilo conductor. Pero sobre todo, toda acción o actividad nos tiene que permitir andar algún paso más hacia la consecución de nuestro objetivo final.
  • Un proceso es pues la suma de todas estas acciones, pero es a su vez cómo se manejan las conexiones entre la gente, como tenemos la capacidad de generar un proceso abierto y adaptable a las nuevas demandas que vamos descubriendo durante nuestras acciones, etc… Pero sobre todo el proceso continuado es nuestra guía donde tiene que estar claro hacia donde se enfoca las acciones (población, territorio, imaginario…), lo que se quiere conseguir (objetivos), cómo lo vamos a hacer (metodología) y sobre todo procesos de evaluación y mejora constante.
  • Es importante, pues, que nuestras acciones nos sirvan para ir afianzando nuestra puntería en futuras acciones. Cuanto más se cuente con la población del entorno, más corto el tiempo de acierto. Durante el desarrollo del mismo, debe ser mantenida a través de diferentes acciones esa sensación.
  • Cuidados, con los procesos, pues funcionan como el juego de la escalera, donde como no se vayan teniendo todas las variables en cuenta, cuando crees que estás llegando al final, te falla alguno en tipo apoyo, legitimidad, respeto, etc… puedes caer y volver a las casillas del comienzo.